Nuestra sede social
Desde 2003, la sede social de ASAFAL se encuentra en el recinto de la estación de Huércal-Viator, a unos 7 km. de distancia de Almería, en la antigua casilla del capataz de Vías y Obras, en pleno casco urbano del pueblo de Huércal de Almería, junto al extinto paso a nivel, lado Benahadux-Pechina. Esta vivienda y su jardín fue objeto de una profunda rehabilitación, tanto exterior como interior, ya que la situación en la que se encontraba era lamentable hasta entonces. Cabe destacar de este proceso la reproducción del viejo portón de madera, ahora en hierro, así como la recuperación de los antiguos paneles metálicos del cerramiento de la estación y su incorporación en el muro que delimita el jardín del andén que, en aras de la seguridad, se optó por levantar. Dichos paneles fueron construidos en los Talleres Oliveros de Almería a comienzos del siglo XX y cuentan con remaches y un mallazo troquelado, ya que en esa época aún no existía el proceso de soldadura.
El edificio consta de dos plantas y, a pesar de su reducido espacio, alberga una interesante biblioteca y archivo de temática ferroviaria, videoteca, una pequeña maqueta en escala H0 y N, así como numerosos elementos de los oficios del tren, además de ser el punto de reunión de los asociados. El amplio jardín permite realizar actividades al aire libre, siempre que el tiempo lo permite y, anexo al recinto de la sede social, se encuentra un aparcamiento fruto de la transformación del espacio que ocupaba el antiguo muelle descubierto o muelle del ganado y su vía de apartado.
Desde 2003, la sede social de ASAFAL se encuentra en el recinto de la estación de Huércal-Viator, a unos 7 km. de distancia de Almería, en la antigua casilla del capataz de Vías y Obras, en pleno casco urbano del pueblo de Huércal de Almería, junto al extinto paso a nivel, lado Benahadux-Pechina. Esta vivienda y su jardín fue objeto de una profunda rehabilitación, tanto exterior como interior, ya que la situación en la que se encontraba era lamentable hasta entonces. Cabe destacar de este proceso la reproducción del viejo portón de madera, ahora en hierro, así como la recuperación de los antiguos paneles metálicos del cerramiento de la estación y su incorporación en el muro que delimita el jardín del andén que, en aras de la seguridad, se optó por levantar. Dichos paneles fueron construidos en los Talleres Oliveros de Almería a comienzos del siglo XX y cuentan con remaches y un mallazo troquelado, ya que en esa época aún no existía el proceso de soldadura.
El edificio consta de dos plantas y, a pesar de su reducido espacio, alberga una interesante biblioteca y archivo de temática ferroviaria, videoteca, una pequeña maqueta en escala H0 y N, así como numerosos elementos de los oficios del tren, además de ser el punto de reunión de los asociados. El amplio jardín permite realizar actividades al aire libre, siempre que el tiempo lo permite y, anexo al recinto de la sede social, se encuentra un aparcamiento fruto de la transformación del espacio que ocupaba el antiguo muelle descubierto o muelle del ganado y su vía de apartado.

